ESTUDIEMOS HASTA QUEMARNOS

Vergada madre, como me caga reprobar en ordinarios, me cae de a madre que estudie un chingamadral we, aca bien perro el vato, pero no fue suficiente para la poderosa cana pintada de mi querido y respetado profesor de rasgos chilangoides, por una puta décima no me quiso subir el 6 a la verga, por eso tengo que volver agarrar las 100 hojas con sus respectivas diapositivas para que se me pegue algo en la cabezota.
Es-tudiar hasta quemarnos, Estudiemos hasta quemarnos, Es-tudiar hasta quemarnos, Estudiemos hasta quemarnos….




Al fondo, el profe observa lentamente como mi mirada se desvanece y toda esperanza me envuelve con un coraje inexplicable, un sentimiento académico y profesional que todos pasan en algún momento de sus miserables vidas como estudiantes que solo van a pasar, perdiendo la esencia del saber y la exquisita sabiduría del conocer más allá del Facebook, el Twitter y el Porno.